Empezamos viendo un patrón doloroso en la industria: empresas B2B y D2C gastando cientos de miles de dólares en "agencias 360" que les entregaban reportes de vanidad ("likes", "impresiones") pero que jamás hacían sonar el teléfono de ventas ni reducían los cuellos de botella operativos.
CREO se fundó como respuesta. Nos rehusamos a ofrecer servicios de marketing tradicionales. En su lugar, abordamos los negocios como sistemas compuestos de engranajes técnicos: Si el embudo está roto, ningún anuncio lo va a salvar. Si la atención al cliente es lenta, la experiencia web es irrelevante.